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Eat Pray Love (2010)

A ver: Dejaste a Billy Crudup ¿qué hueá te pasa? ¿Y de ahí te metís con James Franco y lo dejái botado? ¿qué hueá te pasa? — Julia Roberts como Liz Gilbert a.k.a. La tía recién divorciada que se pone a llorar en año nuevo, demasiado vieja para ser una minitah histérica.
Una película no puede partir de la premisa de que alguien puede dejar botado a cualquiera de esos dos. ¿Y a los dos juntos? Peor aún. Si haces eso es que estás mal, muy mal. Y claro, el personaje de Julia Roberts está así de perdida. Tiene unos berrinches que yo no le permitiría a ningún mayor de 22. La clase de problemas existenciales que uno solucionó en el colegio fumando marihuana con los amigos. Quién soy, para dónde va mi vida, por qué mis relaciones no funcionan. Claro, uno se lo pregunta toda la vida pero esa clase de colapsos que se ven en pantalla son tan inaceptables que es imposible poder empatizar con la protagonista, que parte divorciándose de Billy Crudup porque claramente fueron incompatibles desde siempre -y si es así, ¿pa’ qué te casai?- y luego en su crisis de cuarentona se agarra al jovencito, cosa que obviamente no resulta porque jovencitos guapos como James Franco deben estar con jovencitas guapas como… Mila Kunis o esta redactora, por ser.
Me imagino a una tropa de viejas cuicas divorciadas, teñidas rubias y yendo a clases de cerámica, comentando las aventuras de su nueva heroína. La gente no debería ver películas como esta y sentir que están validando una mala manera de vivir la vida. Julia sigue casi tan linda como siempre sólo que también se tiñió rubia y parece que le falta masaje capilar porque toda la película se le ve frizz.Me desconcentraba cada quince minutos pensando que Hollywood debe tener los mejores estilistas del mundo y aún así las estrellas clase A tienen el pelo pajoso.
Así que como la mina está muy perdida en el mundo se pone a viajar. No me gustan las películas en las que la gente viaja, a menos que sea para matar a terroristas o encontrar a ladrones de diamantes. Los planos generales del Coliseo deberían quedar reservados para James Bond, Bruce Willis o la última de Travolta (si hubiese ido a Italia en vez de Francia). En Roma la película se pone como 180º con Narda Lepes, aunque pauteado y sin el rockandroll de Narda. La diferencia es que con Narda uno queda con muchas ganas de comer y en Eat Pray Love una sigue enojada porque todo indica que James Franco no va a salir de nuevo en pantalla.
Andar paseando con ella debe ser como estar sentada en un viaje larguísimo al lado de tu tía recién divorciada que se pone a llorar en año nuevo. Pero la tía es chic porque en cada ciudad tiene un ropero distinto, ad hoc al entorno. Una tía que además tiene la suertecita de que toda la gente, de distintas partes del mundo, habla inglés casi perfecto, de corrido, y todos mucho mejor que Sofía Vergara.
De ahí viene el momento Bollywood descolorido donde aparece por arte de magia Javier Bardem -un feo que nos intentan vender de galán hispanohablante- haciendo prácticamente lo mismo que le hizo a la Scarlett Johansson en esa película de Woody Allan, pero en vez de Barcelona, es en Bali, hasta que la Julia se pone terrible de minitah histérica igual que al principio de la película, que a estas alturas ya se hace tan eterna como el viaje con tu tía divorciada que se pone a llorar en año nuevo.
Aburrida y predeciblemente, la tía divorciada encuentra su final feliz. Qué dulce más empañagoso esta porquería que acabo de ver. Si no fuera por James Franco mandaría una petición formal cuevana que borre esta película.
Al final, las moralejas de la película tienen que ver con “Quiérete a ti misma tal y como eres”, “Siempre serás valiosa”, etc. Nada que los niños no aprendan mirando Barney.
Como dato curioso, hay más de un par de canciones de Eddie Vedder, que vendría siendo como el gran puto de las bandas sonoras de películas cursis como Into the Wild**
No me digan que spoilorié (?) toda la película, el trailer ya te cuenta hasta el final.
Mejor escena: James Franco besando el hombro de Julia Roberts para luego alejarse con una sonrisa. Es el primer acercamiento de ellos y la escena está filmada de tal manera que una cree que así mismo Franco te podría jotear a ti.
Peor escena: Todo el resto de la película.
** (trolls vengan a mí) -
Greenberg (2010)

“Sé que sabes que estuve en un hospital. No lo escondo. Pero no es lo que me define”
Todos miran a Roger Greenberg como un bicho raro porque de pronto decidió que no quería hacer nada con su vida durante algún tiempo. Viene saliendo de un siquiátrico, entró a los 40, vuelve a la ciudad de la cual arrancó producto de sus temores e inseguridades Tiene dificultades conociendo a la gente, los amigos que dejó ahora le recriminan el abandono, su única ex importante ya lo olvidó. Mientras ve todo esto como una realidad apabullante, se dedica a escribir cartas de reclamo a grandes corporaciones como un modo de matar el tiempo odiando el mundo que le rodea.
Ben Stiller en el rol de Greenberg construye un personaje cuya vulnerabilidad resulta tan evidente que inquieta al mismo tiempo que permite empatizar con él a pesar de sus desagradables manías y su mirada excesivamente infantil hacia el resto.
Sobre sus contrapartes femeninas, en un principio pensé que Jennifer Jason Leigh escribió el guión y se puso en la película para verse hermosa y que además, siendo Beth, la ex novia de Roger, se lo digan en pantalla. Noah Baumbach, el director, es su marido y buena parte de la película puede ser vista como una carta de amor a su persona. Pero como sabe que ella junto al resto está envejeciendo, pone a Greta Gerwig en el papel de la joven Florence, que vendría siendo una versión veinte años menor de Jennifer Jason Leigh.* Ambas brillan en distintos tonos, pero es Gerwig quien lo hace con mayor intensidad, de principio a fin. Se deja ver, radiante, hermosa y simple.
Greenberg es una crónica sobre la edad y la inseguridad que provoca el devenir. El personaje de Stiller cumple 41 mientras constantemente hace comparaciones generacionales: arranca de los niños, pero se busca entre los adolescentes y se enamora de una veinteañera.
En un momento Beth le comenta a Roger: “Una vez tuve un terapeuta que me dijo ‘Soy valiosa’ lo cual es muy estúpido, pero siempre lo recuerdo”. Más tarde él le dice ‘Eres valiosa’ a Florence. Ella responde encabronada: ‘Ya lo sé. No tienes que decirlo’. Quizás de eso se trate ser joven.
Es raro pensar que esta película empecé a verla el 2010 y la terminé el 2011. Ahora tengo un gran insomnio y hay frases que no me he podido sacar de la cabeza. Greenberg está a milenios luz de ser perfecta, pero es conmovedora. Si tiene un gran pecado, es la onda. No llega a ser desagradable, pero en momentos deseé que fuese menos pulida en ése aspecto. En todo caso, muy bien James Murphy haciendo la banda sonora.
* Buscando los datos duros, veo en la trivia de imdb que al parecer el personaje de Greta Gerwig es muy parecido al que Jennifer Jason Leigh interpreta en la película del ‘82, Fast Times at Ridgemont High, en la que también sale Sean Penn y que yo obviamente no he visto pero mientras escribo esto comencé a bajar.
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Bandas nuevas que conocí este año y me gustaron mucho, aunque las comentaré poco porque no sé nada de música.
No era mi intención, pero terminé comentando un poquito igual. Todas estas evaluaciones son terriblemente de personales, con la idea de hacer una presentación rápida.
1. Summer Camp [Round the moon]: El mejor dúo pop que escuché en el año. Son impecables en vivo también. Los vi en una entrevista y son mega cinéfilos. Este video -putamente hermoso- son escenas sacadas de una película llamada “Una historia sueca de amor”, del año ‘70. La bajé y nunca la vi porque no le pillé los subtítulos, pero estéticamente es la onda de la onda.
2. Electricity in our homes [Appletree]: Este fue un descubrimiento vía lastfm. Son como un shoegaze dosmilero, que me encantó sobretodo porque la voz de la mina me recuerda mucho algunos pasajes de Galaxie 500. Este video dura 9.50 que apenas se sienten porque es una gran canción en un concepto muy simple y bonito: está la banda tocando en una azotea mientras amanece.
Dan ganas de estar ahí luego de haber carreteado demasiado teniendo conversaciones reveladores con los amigos, teniendo mucho sueño pero ya sabiendo que el amanecer es inminente, el vodka se acabó, y no queda otra que ponerse a mirar cómo los colores cambian.
3. Macklemore [The Town]: Aunque acabo de ver su video oficial y me decepcioné un poco porque tiene TODOS los clichés del video hiphop, incluída la azotea, los negros con audífonos cantando en un callejón, entre muchos otros; lo incluyo porque su myspace tiene puras canciones grosas con letras de rapero blanco nerdcore al estilo de Why? (olvídate de Eminen cuando YO diga “rapero blanco”). De otro modo: sus letras son como si estuvieras escuchando a tu amigo mega sensible recién pateado que ama y odia a su ex porque ama y odia al mundo. Linkié el myspace porque vale la pena mil veces escuchar canciones como The End o I Said Hey.
Hay una que habla sobre el orgullo se ser irlandés (Irish celebration) y de alguna manera parece dialogar con la clásica de The Pogues.
Luego de ver este video temo que se entregue al rapero común y corriente. Eso está por verse, por eso el momento de escucharlo es ahora.
4. Perfume Genius [Lookout, Lookout]: A ver si algún disco debut este año se mandó unas letras como las del Learning. Son puras melodías suaves y sensibles con voces reposadas. Es bello porque conmueve y no puedo decir nada más.


